8 de octubre de 1937: Muerte de Mons. Monestel

Muerte de nuestro primer Obispo Diocesano 

+Mons. Antonio del Carmen Monestel y Zamora 

Nuestro primer prelado diocesano, el Excelentísimo Monseñor Antonio del Carmen Monestel y Zamora nació en San José el 13 de Julio de 1868.  

Ordenado sacerdote el 10 de Diciembre de 1891. Doctor en Teología y Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Luego de ejercerse como párroco en Tibás y Belén, fue consagrado obispo el 25 de Julio de 1915 y trasladado a Tegucigalpa, Honduras, como obispo Coadjutor. Ahí tuvo problemas con el gobierno lo que le valió el destierro, volviendo a Costa Rica en donde la Santa Sede le asignó la recién creada Diócesis de Alajuela.

Tomó posesión de la nueva Diócesis el 14 de agosto de 1921.

Su episcopado se caracterizó por la rectitud y el celo pastoral, expresado especialmente en su carácter misionero.

Cabe destacar entre sus visitas pastorales, la que realizara a Upala, Los Chiles, el Río San Juan y a los indios Guatusos, entre Abril y Mayo de 1923, en compañía del Sr. Gobernador de la "Provincia de Alajuela, Don Luís Sibaja, y otros acompañantes oficiales.

Transcurría con normalidad el día 08 de octubre del año 1937, y monseñor se dirigió hasta el Almacen de Depósito para participar en los actos de inauguración, cuando pasadas las 10 de la mañana sufrío una descompensación. Los medios de comunicación, radio y diarios, anunciaban la muerte del Pastor de la Iglesia Alajuelense:  



Dejemos que el diario "El Mensajero del Clero" en su edición de octubre de 1937, nos cuente como se dieron los lamentables hechos:

"El viernes 8 de octubre del año en curso murió en la ciudad de Alajuela repentinamente el Excmo. y Rvdmo. Señor Obispo Monseñor Dr. don Antonio del Carmen Monestel. Eran las 10.20 minutos de la mañana. Presidía el Excmo. Prelado la ceremonia de la Bendición de un edificio público de la ciudad de Alajuela, a la que asistían el Excmo. señor presidente de la República Lic. don León Cortés, su Gabinete y altas personalidades del Gobierno. El R. P. Cavero, Redentorista acompañaba al Prelado y le ayudaba a revestirse de los ornamentos sagrados. Al terminar de ponerle la muceta notó el Padre Cavero que Monseñor Monestel se inmutaba, exhalaba un ay doloroso y se ponía la mano en el corazón. Un violento ataque terminaba con la preciosa vida del Pastor de la grey alajuelense.

Fueron en vano los esfuerzos de los Doctores Peña Chavarría y Facio, quienes acudieron prestamente en auxilio de su S. S. R. Pocos minutos después el radio comunicaba a Costa Rica este doloroso acontecimiento _que vino a cubrir de luto al Clero y pueblo costarricense. La muerte repentina que para el pecador es el castigo más terrible que puede mandarle Dios, es para el justo el mejor premio pues como San Pablo, vive siempre preparado y con ansias de morir para estar con Cristo.

Monseñor Monestel, varón justo y sacerdote según el Corazón de Dios, tuvo su máxima recompensa en esa mañana en que repentinamente dejó la vida terrenal para unirse a Dios, en la patria de los bienaventurados. Para estas almas puras y elevadas la muerte por repentina que sea no es una sorpresa. Viven pendientes de ese momento supremo y están preparados para el llamamiento divino. Monseñor Monestel tuvo esa dicha; la muerte no fue para él repentina pues siempre la esperaba y estuvo siempre preparado.

Los funerales de cuerpo presente celebrados en la Catedral de Alajuela el sábado 9 de Octubre, decretados oficiales por el Supremo Gobierno, fueron una intensa manifestación de duelo nacional, como tributo a la vida austera y bondadosa del Excmo. Pastor."



En la Partida de Defunción de Monseñor Monestel podemos leer: 

"En la parroquia de la Catedral de Alajuela, a nueve de octubre de mil novecientros treinta y siete se dio sepultura eclesiástica al cadáver de Mons. Antonio C. Monestel. Murió ayer a las 10 horas a consecuencia de colapso a la edad de 69 años de estado célibe de profesión Obispo Diocesano, era hijo legítimo de Cleto Monestel y de Inocencia Zamora, feligrés de esta, recibió los santos sactamentos de la confesión, comunión y extremaunción. 

Ramon Junoy"
 



Para profundizar un poco más sobre la vida y ministerio de Monseñor Monestel, les invitamos a visitar la cápsula del centenario sobre nuestro I Obispo Diocesano: 





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